XXIII Campaña de Navidad Serpaj-Chile

Por un Mundo en Paz y sin Juguetes Bélicos

En el año 1988 surgió la iniciativa de parte del Servicio Paz y Justicia de realizar una campaña que promoviera entre los adultos y padres, la idea de no regalar en navidad juguetes con motivos bélicos, a fin de educar a las familias y a los niños, niñas y jóvenes en la Cultura de la Paz y en la resolución No violenta de conflictos, valores impulsados por nuestra institución.

De esta manera, este año nuevamente Serpaj-Chile dio por iniciada su vigésima tercera campaña de navidad: “Por un Mundo en Paz y sin Juguetes Bélicos”.

Iniciativa que desea crear conciencia sobre el daño que se genera en la formación de nuestros niños, niñas y jóvenes el enseñarles que la violencia puede ser una forma de entretención o bien un juego, por eso, esta campaña busca educar a nuestros hijos contra toda agresión y entregarles valores como la convivencia desde la temprana infancia para que ellos puedan resolver de manera pacifica sus conflictos a futuro.

Según Fernando Aliaga, Presidente de Serpaj-Chile “la construcción de la paz o la superación de la violencia en el ser humano no puede reducirse a algo puntual sino que necesariamente debe constituirse en un proceso que tiende a una transformación total del hombre en conjunto con su medio natural”[1], por eso resulta relevante para el Servicio Paz y Justicia continuar con esta campaña que ya cumple más de veinte años y así generar conciencia en la ciudadanía sobre la importancia de cuidar a los niños, niñas y jóvenes y no seguir favoreciendo su exposición a la violencia que en ocasiones les da su entorno, con juguetes que pueden favorecer conductas violentas desde la temprana infancia.

A esto debemos sumar la aparición de nuevas formas de violencia, las que principalmente afectan a los grupos vulnerables de la población, es decir, infancia y juventud que viven en situación de riesgo. Estas formas de violencia están expresadas en discriminación y exclusión y se asocian directamente a la sensación de inseguridad vivida hoy, lo que incide en un círculo vicioso donde este grupo vulnerable adopta conductas violentas.

Según el Boletín del Programa de Seguridad y Ciudadanía de Flacso,  “En Chile, la preocupación por las armas de fuego está asociada a su uso en hechos delictivos y el aumento de la inseguridad. Situación que no se condice con una realidad donde la mayoría de los robos se producen con instrumentos cortopunzantes. La única fábrica de armas (Fábricas y Maestranzas del Ejército, FAMAE) es estatal, por lo que destina su producción a las Fuerzas Armadas y de Seguridad (Carabineros de Chile), mientras que el resto del mercado se abastece con importaciones. Desde el regreso a la democracia, no ha sido un tema de la agenda política o de organizaciones sociales y su relevancia pública salta a la vista, excepcionalmente, en casos de decomiso de armas a traficantes de droga, muertes por accidentes o su uso por particulares para su defensa personal”[2], esto sin duda, nos viene a demostrar la importancia de la educación y la creación de conciencia, respecto al uso de armas, las cuales en muchos casos como hemos visto en la prensa terminando dañando o quitándole a la vida a niños, niñas y jóvenes de nuestro país.

En tanto, las cifras sobre el manejo de armas entregadas por la Dirección General de Movilización Nacional (DGMN) nos hacen trabajar cada vez con más fuerza, pues estas indican que en Chile al 2011 hay un total de 750 mil armas inscritas en poder de 465 mil civiles, pero sólo 23.000 de éstos tienen autorización para portarlas, en su mayoría son militares en retiro y guardias, el resto sólo cuenta con permiso de tenencia, es decir, para manejarlas en sus domicilios.

A su vez, según la primera encuesta nacional sobre ‘bullying’ en Chile, dada a conocer en abril de 2011, por el Ministerio de Educación, y que se llevó a cabo entre mas de 200 mil estudiantes de segundo medio (15 y 16 años) de 2.658 establecimientos de todo el país, indicó que uno de diez niños dice haber sido intimado con armas blancas y un seis por ciento de los estudiantes porta armas de fuego en las escuelas del país.

Sin duda, que todos estos elementos nos deben alertar sobre trabajar a temprana edad en la prevención de la violencia, al respecto Fernando Aliaga indica que “asumir el compromiso de trabajar por la Cultura de la Paz equivale a tener como objetivo lograr la responsabilidad social de los sectores populares. Lo que significa, a su vez, luchar por lograr implantar una cultura de los Derechos Humanos teniendo como objetivo lograr la justicia social, implantada a través de un proceso educativo orientado hacia la humanización de la sociedad.

En síntesis, el Servicio Paz y Justicia define su misión en un compromiso a favor de un proceso social que busca promover en la sociedad la cultura de la Paz como sinónimo de la responsabilidad social de promover el proceso de educación de la Cultura de los Derechos Humanos como sinónimo  de humanización”, por esto este año continuamos con nuestra campaña de navidad, pues creemos que los niños, niñas y jóvenes son los más afectados por la violencia, por eso además un juguete con motivos bélicos puede ser el inicio de la violencia en una familia y la contribución para mantener estos hechos negativos en nuestra sociedad.

Sergio Vargas Zamorano

Periodista

Unidad de Comunicaciones

Serpaj-Chile

Descarga aquí tu afiche-calendario de la campaña 2011 AFICHE CAMPAÑA DE NAVIDAD SERPAJ-CHILE 2011


[1] Aliaga Fernando, Serpaj y las coordinas de La Paz Activa.

[2] Zúñiga, Liza, Boletín del Programa de Seguridad y Ciudadanía, N° 7, “Armas pequeñas y livianas en el Cono Sur: Diagnóstico de la situación”, FLACSO-Chile, 2006.