COLUMNA Mariano Ruiz-Esquide: La Carta de los Trece

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El mes de septiembre es el mes  de la Patria, porque contiene los días de nuestra Independencia de la Corona Española, pero, curiosamente, ha acumulado otras fechas  de alta resonancia cívica, aunque nunca tanto como lo primero.

El 4 de septiembre fue por muchos años el día de las elecciones presidenciales, y de ellas surgieron varios Presidentes, hasta transformarse en un día emblemático para muchos partidos por la trascendencia de sus Gobiernos.

El día 5 de septiembre se produjo uno de los más tremendos episodios por la muerte de jóvenes fascistas encerrados en la Torre del Seguro Obrero al final del Gobierno del doctor Arturo Alessandri Palma, cuya memoria estuvo entre los jóvenes, especialmente santiaguinos.

El día 11 de septiembre de 1973, se produjo  el golpe cívico militar de derecha cuyo recuerdo sigue en el alma popular, porque dio origen a una dictadura de intensidad no conocida en Chile y además, porque rompió el sentido de respeto constitucional  de las Fuerzas Armadas.

Dos días después, el 11 de septiembre, 12 camaradas y el suscrito, lo rechazamos en una Declaración Pública, llamada la “Carta de los 13” que nació desde lo más profundo de nuestra alma Demócrata Cristiana, y en una reacción como un acto de identificación  con los valores de nuestra doctrina.

No fue un acto sencillo y sin repercusiones, las argumentaciones en pro y en contra de su contenido (rechazo al Golpe, rechazo al magnicidio de Allende que se volvería a consumar en Eduardo Frei) eran fuertes a la luz del Humanismo  Cristiano como la inestabilidad del levantamiento acaecido en ese ambiente, el clima de la guerra fría, la conciencia del mal menor,  la conciencia de Libertad amenazada y nuestra convicción que 20 años de militancia nos marcaba a fuego.

Hoy estas líneas son un homenaje a quienes ya no están entre nosotros y recordamos con profundo respeto, y un fuerte saludo a quienes aún vivimos y no olvidamos.

Vía Cooperativa