16 enero 2012

En centro de Serpaj-Chile se desarrolló premiación de Concurso Literario: ¿Qué Educación Queremos?

En dependencias del Centro Serpaj Sur Oriente se llevó a cabo la ceremonia de premiación del Concurso Literario: ¿Qué educación queremos?, organizado por el Programa Constructores por la Paz del Servicio Paz y Justicia y el Centro Ecuménico Diego de Medellín, -ambas instituciones pertenecientes a la Mesa Chilena de Mission 21-, y en la que participaron más de treinta personas.

El objetivo de este concurso en que el participaron jóvenes de entre 15 y 29 años, era que plasmarán sus relatos y opiniones respecto a la educación y sus temáticas asociadas, enviando para ello sus obras en formato de cuento, poesía o cualquier narrativa escrita, comentaron Facundo Ríos y Carolina del Villar, organizadores de la ceremonia.

El jurado compuesto por Emilio García, Licenciado en artes escénicas y actor; Gloria Cordero, Licenciada en Literatura y dramaturgia y la Antropóloga, Carla Cerpa, fue el encargado de dar a conocer los nombres de los tres ganadores del concurso, correspondiéndole a Francisco Amaro Amaro con su obra “Dilema y Acción”, el primer lugar y un premio de 400 mil pesos; Nicole Riquelme Pérez con su relato “Repensando la Educación Formal”, logró el segundo lugar y un premio de 200 mil pesos y el tercer lugar lo obtuvo Camila Ortega Día con “Presente Ausente”, obra con la que además obtuvo la suma de 100 mil pesos.

Francisco Amaro Amaro , primer lugar

Francisco Amaro Amaro , primer lugar

Francisco Amaro, ganador del primer lugar de este concurso organizado por Serpaj-Chile, señaló que “su trabajo es el relato de un encapuchado que es detenido y conducido a la comisaría y su reflexión sobre la culpa a la educación y la relación con el sistema carcelario, donde priman los prejuicios sociales. Propone que la educación sea libre, porque los conocimientos formales se pueden adquirir en bibliotecas”, indicó.

En tanto, Nicole Riquelme, ganadora del segundo lugar comentó que su obra hablaba sobre la educación formal que deseamos, esto, desde el punto de vista de la responsabilidad que tenemos todos los profesores, y no es sólo la educación en las aulas, es una perspectiva más crítica, ya que el estudiante es el centro y no el profesor”, aseguró.

Por su parte, Carla Ortega, quien obtuvo el tercer lugar, señaló que “deseaba escribir algo distinto, antipoesía, ya que, los jóvenes deben ir más allá de los conocimientos que se enseñan en el colegio. (..) Siempre he apoyado a la educación, y una forma de hacerlo es a través de la escritura, porque hay que expresar para toda la gente lo que uno siente”.

Los ganadores junto a los jóvenes que obtuvieron una mención honrosa

Los ganadores junto a los jóvenes que obtuvieron una mención honrosa

Doris Muñoz, coordinadora de la Mesa Chilena de Mission 21, -organización que impulsa este tipo de iniciativa-, valoró la participación de los jóvenes en el concurso e indicó que esta agencia trabaja en América Latina, Asia y África, con la finalidad de transformar las relaciones a favor de la justicia social, la ecología y la igualdad de género, como también ser la voz de los que no tienen voz, invitando a pensar juntos y juntas que otro mundo es posible, porque hay personas dispuestas a cambiar, pero hay que realizar acciones concretas, articulando y generando estas nuevas acciones”, precisó.

Señalar que además se entregaron 7 menciones honrosas a los textos “Luz de Esperanza” de Sebastián Andrés Fuentealba Oróstica; “Atenta” de Viviana Andrea Muñoz Llaulen; “Viaje Educativo” de Sebastián Ignacio Alvarado Fuentes; “Décimas por la Educación” de Ana María Cuadra Quiñones; “¿Dónde están las aulas?” de Pablo Ahmed Facusse Saavedra; “Autoridad” de Karla Pérez y “Apoyando la causa desde mi casa”, de Karen Yamilet Lincopán Jiménez, quienes junto a los ganadores verán sus cuentos publicados en unos 500 ejemplares que serán entregados en diversos puntos del país.

Sergio Vargas Zamorano

Periodista

Unidad de Comunicaciones

Serpaj-Chile